martes, 5 de mayo de 2015

EL PRIMER FRANQUISMO (1939-1959)

EL PRIMER FRANQUISMO (1939-1959).


1. Fundamentos ideológicos y evolución política.
2. Sociedad y economía en el primer franquismo.
3. La represión y la oposición política al régimen franquista (1939-59).
 

Considerar la etapa franquista como un periodo sin cambios es un error; quizá pocas cosas no cambiaron aparte de la figura del mismo dictador. Franco si es capaz de mantenerse sin apenas problemas durante casi 40 años será por su habilidad para consolidarse en el poder poco a poco y gracias a la continua evolución del régimen, adaptándose a las diferentes situaciones que se plantean en el contexto internacional.
Sin embargo, vamos a distinguir en este periodo histórico dos fases, diferenciadas sobre todo por los planteamientos económicos: un primer franquismo desde la guerra hasta 1959, y otro a partir de entonces, que llega hasta la muerte del dictador.


1. FUNDAMENTOS IDEOLÓGICOS Y EVOLUCIÓN POLÍTICA

El régimen del general Franco se caracteriza por no tener una ideología clara ni definida. El Caudillo no es un intelectual, sino que va a crear un régimen personalista en el que sostendrá una serie de convicciones sólidas propias que va a mantener durante toda la dictadura. Lo que sí va a evolucionar serán sus apoyos o “familiasdel régimen.

1.1 Fundamentos ideológicos y características del nuevo régimen

Ya desde la guerra se va gestando una base ideológica que sostenga al bando nacional, concretándose en el Decreto de Unificación Política de 1937, que crea FET y de las JONS. Falange, que era un partido minoritario, pasa a convertirse, de mano del cuñado de Franco, Serrano Súñer, en la base del “Movimiento Nacional”. Así, de Falange se tomarán elementos simbólicos como el saludo fascista, el yugo y las flechas, la camisa azul, el culto al líder, etc.

En los primeros años, Franco usa la imagen del fallecido y mitificado
Primo de Rivera para atraerse a sus seguidores

Características o principios ideológicos:
·         Tradicionalismo: en todos los ámbitos, sobre todo la religión.
·         Confesionalidad del Estado: el catolicismo era considerado también una de las quintaesencias del español.
·         Unidad: el lema “una, grande y libre” hacía clara referencia al centralismo y el rechazo a los estatutos de autonomía entendidos como una “ruptura” de España.
·         Autoridad: un poder ejecutivo fuerte era básico para el sostenimiento del régimen.
·         Rechazo a la democracia y al parlamentarismo: las luchas parlamentarias y discusiones eran entendidas como signo de debilidad. La democracia generaba un Estado débil e inestable. Había que eliminar las discrepancias, caminando todos en la misma dirección, aunque fuera prohibiendo los partidos políticos.
·         La ideología va evolucionando: el franquismo no tiene una ideología definida, el “Movimiento Nacional” se va perfilando con los años. El régimen franquista se construirá poco a poco; como no hay una Constitución que estructure el Estado, éste se organiza a través de “Leyes Fundamentales”, que se van publicando con los años.

Los apoyos del régimen: el franquismo, como no se apoya en un partido consolidado, lo hace ya sobre ciertas instituciones (ejército, Iglesia, Falange) ya sobre diversos grupos sociales, las llamadas “familias del régimen”.
§  La Iglesia católica: apoyó al bando nacional desde la guerra, y será un puntal del régimen franquista, sobre todo en sus inicios. Franco pretende instaurar el estado confesional, con lo que se devuelven a la Iglesia prebendas perdidas como el papel fundamental que ésta desempeñaba en la educación. El Estado y la Iglesia estarán unidos como nunca desde la época del Antiguo Régimen, como ser verá en la multitud de actos públicos del dictador. Incluso, en los lugares donde se pretendía erradicar el “marxismo” se van a emprender campañas de reevangelización, misiones en toda regla, por ejemplo, en nuestra comunidad.
§  Falange: este partido minoritario antes de la guerra va creciendo en importancia y será la base para el partido único en 1937. Sin embargo, la filiación fascista del mismo hará que el apoyo del régimen en este partido bascule: durante la Segunda Guerra Mundial, y hasta 1959 su importancia será vital, pero tras la derrota del Eje y el aislamiento internacional de España se buscará distanciar a los falangistas del poder, pese a no desaparecer nunca de los gobiernos formados por Franco. Se evoluciona desde el apoyo inicial al distanciamiento con los años.
§  El Ejército: esta institución también formará parte siempre de los gobiernos de Franco. La disciplina y fidelidad que reinan dentro de las Fuerzas Armadas será un fuerte referente para el dictador: no hay que olvidar que es general. Su mano derecha, sin ir más lejos, acabará siendo un almirante, Carrero Blanco.

Dentro de los grupos influyentes dentro del franquismo, o “familias del régimen”, destacan:
§  Monárquicos: apoyaron al bando nacional durante la guerra, pero la opción monárquica desapareció cuando se instauró la dictadura personal de Franco. Algunos grupos, sobre todo los carlistas, lo consideraron un “mal menor”, pero don Juan de Borbón, hijo de Alfonso XIII, sí va a reclamar el trono.
§  Los grupos de derechas: antiguos políticos de la CEDA y otros partidos de derechas tendrán más peso desde 1945, cuando se intente minimizar la presencia de Falange. Dentro de éstos, destacan los grupos católicos, sobre todo el Opus Dei, de donde se escogerán a los tecnócratas, como luego veremos.

1.2 Las Leyes Fundamentales del régimen franquista

Son siete [las podéis explicar aquí o en el apartado 1.4]:

·         FUERO DEL TRABAJO (1938) → inspirado en las ideas fascistas, se basaba en los Sindicatos Verticales, los únicos permitidos, que buscaban eliminar la conflictividad laboral regulando las relaciones entre trabajadores y patronos gracias al arbitraje del Estado. (el nombre de “fuero” ya sabemos que viene de las leyes medievales)

·         LEY CONSTITUTIVA DE LAS CORTES (1942) → creaba unas Cortes consultivas, al estilo de las creadas por Primo de Rivera. Los Diputados se llamaban “procuradores” (igual que en la Edad Media), y por supuesto, eran designados por Franco. No eran, pues, unas Cortes representativas, más aún, servían prácticamente para aclamar las decisiones del dictador.

·         FUERO DE LOS ESPAÑOLES (1945) → tras la victoria aliada frente a Alemania e Italia, el régimen intenta “distanciarse” de dichos países creando unos derechos y deberes de los españoles, a falta de una Constitución.

·         LEY DE REFERÉNDUM (1947) → un referéndum es una consulta al pueblo que organiza el Gobierno para decisiones fundamentales. Por supuesto, todas las leyes sometidas al mismo eran refrendadas por aplastantes mayorías para legitimar las decisiones del dictador. Así, las únicas votaciones sólo servían para aumentar la popularidad de Franco.

·         LEY DE SUCESIÓN A LA JEFATURA DEL ESTADO (1947) → definía España como un “Estado católico, social y representativo que, de acuerdo con su tradición, quedaba constituido en Reino”. La ley sancionaba la permanencia vitalicia de Franco al frente de la Jefatura del Estado y la capacidad de este para nombrar sucesor. La aprobación de esta ley fue fundamental, pues se hizo el momento en que don Juan de Borbón hizo su reclamación de la restauración monárquica en su persona, puerta que le fue cerrada. [podéis citarlo aquí o en la oposición]

·         LEY DE PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DEL MOVIMIENTO (1958) → intenta, por primera vez de forma explícita y específica, decir en qué consiste el “Movimiento Nacional”. Son las ideas que tiene Franco de qué es y debe ser el Estado.

·         LEY ORGÁNICA DEL ESTADO (1967) → corresponde al siguiente tema.

1.3 La política exterior durante el primer franquismo

Hay varios periodos claramente diferenciados en la política exterior durante el primer franquismo, según “los vientos” del contexto internacional:

1.    Durante la II Guerra Mundial: apoyo al Eje. Destaca el papel de Serrano Súñer, cuñado de Franco. Promovió la adhesión de España al Pacto anti-Komintern, una alianza contra el comunismo, con Alemania, Italia, Japón,… y otros países.

Sin embargo, al estallar la II Guerra Mundial, nuestro país está destrozado, y se declara neutral en el conflicto. Sólo tras la invasión y derrota de Francia España adoptará la postura de no beligerante (apoya a un bando, pero no combate). Es en este contexto cuando tiene lugar la entrevista de Hendaya en octubre de 1940 entre Franco y Hitler. Las excesivas peticiones de Franco (Gibraltar y territorios en el norte de África) hacen que no se llegue a un acuerdo.


De la entrevista con Mussolini en Bordighera se concreta el envío de la División Azul, un grupo de voluntarios, en su mayoría falangistas (de ahí su nombre). Serán enviados al mando de Agustín Muñoz Grandes al frente ruso, a luchar contra los bolcheviques, en el asedio de Leningrado (hoy, San Petersburgo). La dureza del invierno y de los combates se tradujo en un gran número de bajas, pero la vuelta de la División Azul no se debió a ello, sino a razones políticas: tras la derrota alemana en la campaña del verano de 1943 se avecina la derrota nazi. Así, España se declara neutral de nuevo, pero a pesar de ello, en 1945 se veta su ingreso en la ONU, que recomienda la retirada de los embajadores extranjeros de nuestro país (sólo se quedarán los de Argentina, Portugal y el Vaticano) y Francia nos cierra su frontera. Comienza el aislamiento de España.

Quizá la única foto amable que hay del infierno que sufrieron los miembros de la Division Azul

2.    Tras la II Guerra Mundial: aislamiento internacional. Las potencias deciden no intervenir contra el régimen de Franco, pese a la presión de la URSS y los exiliados en Francia y Méjico que reclamaban la restauración de la democracia. España quedará fuera de la alianza militar de la OTAN (contra la “amenaza” del bloque comunista) y del plan Marshall (plan de ayudas económicas o préstamos de EEUU concedidos a los países destruidos por la guerra). Es la etapa de la autarquía y el racionamiento. A partir de 1947, cuando crece la tensión entre la URSS y EEUU (la “Guerra Fría), se produce la revalorización del anticomunismo de Franco por parte de este país, así que el dictador procurará la eliminación de los rasgos fascistoides del régimen, apartando progresivamente del poder a los falangistas, que vinculaban España al fascismo derrotado. El Caudillo buscaba así el reconocimiento internacional de su dictadura.

3.    Reconocimiento internacional. El primer paso iba a ser el Concordato con la Santa Sede en 1953, el mismo año en que se firma el  Pacto con EEUU: alimentos por bases. Para hacer frente a la amenaza comunista, EEUU va instalando bases militares por Europa Occidental, y viendo las necesidades de nuestro país, ofrece alimentos básicos (queso, leche en polvo,…) y préstamos (no tan ventajosos como los del Plan Marshall, por valor de 1500 millones de dólares) a cambio de varias bases aéreas y una aeronaval, que aún existe, la de Rota. El aperturismo hacia el régimen de Franco, cimentado en el apoyo de EEUU se traducirá en el ingreso en la ONU (1955).
En 1957 se firma la independencia de Marruecos, ya que Francia está descolonizando el norte de África y España accede a evacuar el Protectorado. No cederá al nuevo país ni Ceuta, ni Melilla ni Ifni ni Sahara Occidental, que serán fruto de reclamaciones por parte de la monarquía alauita.
Un acontecimiento simbólico del aperturismo del régimen al resto del mundo será la visita del presidente norteamericano Eisenhower en 1959, situación popularizada en la película de Berlanga: “Bienvenido, Mr. Marshall”.

1.4 Evolución de la política interior

Es fácil estructurar la política interior durante el primer franquismo, puesto que va indisolublemente unida al contexto internacional antes descrito y también a las doctrinas económicas que van a estar vigentes. Fases:
·         La etapa azul (1939-1945) es el periodo de predominio de Falange. Es cuando se constituyen los Sindicatos Verticales, las organizaciones estudiantiles (SEU) y femeninas (Sección Femenina), se adopta el saludo fascista y la parafernalia de los desfiles,… Las leyes fundamentales del Fuero del Trabajo (1938) y la ley de Cortes se inspiran en sus principios.
·         La etapa del nacional-catolicismo (1945-57) será cuando Franco vaya eliminando los rasgos fascistas del régimen. Es el periodo en el que los monárquicos presionarán y don Juan de Borbón haga su reclamación, y ministros de filiación católica ocupen carteras en los gobiernos (ACNP=Asociación Católica Nacional de Propagandistas). En este periodo se refrendan la Ley de Referéndum, el Fuero de los Españoles, la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado,… y se va dando menor peso en los ministerios a Falange. En el gobierno formado en 1951 aparecerá una figura fundamental del franquismo, el almirante Carrero Blanco.
·         La tecnocracia (1957-1969) es la fase de predominio de los “tecnócratas”, técnicos escogidos por su preparación y eficacia más que por su ideología política, muchos de ellos miembros del Opus Dei. Los primeros tecnócratas aparecerán en el gobierno formado en 1957.



2. SOCIEDAD Y ECONOMÍA EN EL PRIMER FRANQUISMO

2.1 La economía durante el primer franquismo: la autarquía

La autarquía es una política económica, de origen fascista, y defendida aquí por Falange, que rechazaba el capitalismo puro y ya había sido puesta en práctica en Italia y Alemania. Consistía en supeditar los intereses económicos privados a los públicos, a través del intervencionismo estatal en la economía, pasando a ser el Estado uno de los principales agentes económicos (en el librecambio el principal agente lo constituyen las empresas). El Estado controlará sectores claves como la banca, los transportes, la industria, la agricultura,… dejando, eso sí, margen de actuación a la iniciativa privada.
Por ejemplo, la medida más conocida quizá sea la creación del Servicio Nacional del Trigo (1937), encargado de la redistribución del trigo, básico para la alimentación, en España, desde las zonas productoras hasta llegar a toda la población. Debido a las carestías tras la guerra, como consecuencia de la desestructuración de la economía, el Estado obligaba a los productores de trigo a vender su producción íntegramente a esta institución, a un precio pactado, que era bajo (contra las leyes del librecambio, oferta y demanda).
En las zonas productoras, como la nuestra, se almacenaba el grano en los cientos de silos construidos por el régimen para esta institución, que normalmente estaban cerca de caminos o vías de ferrocarril para su posterior redistribución por el país.
El pan y otros productos básicos que escaseaban eran entregados a las familias gracias a un instrumento, las cartillas de racionamiento.  Con la entrega de un cupón de un producto se obtenía éste de forma gratuita en los centros de reparto (parroquias, hospitales,…), pero normalmente no se daban en cantidad suficiente para mantener a una familia. Incluso a pesar de tener cupones disponibles, los productos podían agotarse. Eran los años más duros del franquismo, los años del hambre.
Por ello existía un importante mercado negro, en el que circulaban productos “ocultados” al sistema para ser vendidos al mejor postor, por un precio bastante más elevado, que sólo podían pagar las familias más pudientes. Así, las clases más acomodadas fomentaban un negocio que hacía que la política oficial fracasase. No era una actividad demasiado encubierta, y por doquier existían los estraperlistas; se ha calculado que el estraperlo llegó a constituir el 30% de la actividad económica del país (no es “extraperlo”, porque el término proviene de Strauss y Pearl, hombres de negocios que lograron “tentar” a familiares de Lerroux durante la II República).
Por tanto, el franquismo tuvo que perseguir con dureza la práctica del estraperlo, controlando con firmeza la producción, o imponiendo duras penas, incluso la de muerte. A menudo este comercio encubierto se hacía por la noche, en zonas apartadas, a través de intermediarios, y con cantidades pequeñas ocultadas poco a poco.
También el gobierno fomentó la construcción de regadíos y la colonización de nuevas tierras. Por ejemplo aquí junto a Albacete se creó un pueblo nuevo, Aguas Nuevas, en el que cada colono necesitaba un “certificado de idoneidad” para habitar allí. También es fácil encontrar rastros de las viejas acequias y canalizaciones hechas de hormigón durante el franquismo por toda Castilla-La Mancha. También se colonizaron las tierras del delta del Ebro, convertidos en fértiles arrozales (a cambio de destruir en parte dicho ecosistema).
Difícilmente se podía en esta época cumplir el tantas veces coreado lema de “Ni un hogar sin lumbre, ni un hogar sin pan. Franco”. El único régimen que socorrió al necesitado pueblo español fue la Argentina de Perón, donde había muchos emigrantes de nuestro país. El aislamiento internacional también sirvió para justificar la autarquía (impuesta por necesidad y obligación).
La autarquía también pretendía el autoabastecimiento o autoconsumo, sin necesidad de recurrir a la importación (“en España había de todo”). Por ello había que ser autosuficientes tanto en el sector primario como en productos elaborados, de ahí que se crease el INI (Instituto Nacional de Industria), en 1941. Este organismo tenía diversos fines, entre ellos controlar sectores clave bajo la gestión pública (creación de RENFE, unificando las diversas compañías de ferrocarril, SEAT, ENDESA,…), y también impulsar la creación de nuevas industrias, financiadas con dinero público.
El racionamiento continuó hasta 1953, en el que desapareció gracias a la ayuda americana y al progresivo retroceso del intervencionismo estatal en la economía (auspiciado también por EEUU). El proyecto autárquico de los falangistas había fracasado. Ahora era el turno de los “tecnócratas” en la dirección económica, con la inclusión de los primeros ministros opusdeístas en 1957.

2.2 La sociedad durante el primer franquismo

Una característica fundamental de la sociedad en los primeros 20 años del franquismo será que durante la etapa azul Falange va a imponer su doctrina de encuadramiento de la sociedad en organizaciones, algo típico en los regímenes fascistas:
·         Los Sindicatos Verticales: supone un intento de eliminar la conflictividad laboral y la lucha de clases englobando en estos sindicatos, los únicos permitidos, a empresarios, técnicos y trabajadores, siendo obligatoria la afiliación. Esta idea corporativista permitirá a los miembros del Movimiento controlar al movimiento obrero, a través de la mediación.
·         La Sección Femenina: destinado a la mujer, se encargará de preparar a la misma para ser una buena esposa y madre, organizando actividades de diversos tipos.
·         SEU (Sindicato Español Universitario): será el único permitido en la universidad, permitiendo así evitar la aparición de opositores en el ámbito universitario.
·         El Frente de Juventudes: destinado a encuadrar a los más jóvenes. Hacían desfiles, cantaban consignas,… para ir impregnando de la doctrina falangista a los españoles desde la infancia.

Será la época de los saludos fascistas, los enormes actos públicos y desfiles de propaganda para ensalzar la figura del Caudillo, etc. La propaganda del régimen estaba en cualquier lugar: carteles en las calles, cuadros con la efigie de Franco y José Antonio en las aulas, los edificios públicos, etc.

También habrá una manipulación manifiesta de los medios de comunicación, a través de varios instrumentos:
1.    La censura previa: censores, principalmente de la Iglesia, tendrán que dar su validez (“Nihil obstat”) a las publicaciones, y también al cine.
2.    El NO-DO: en una época de penurias, una de las pocas formas de evasión era el cine. Así pues, el régimen aprovechaba las proyecciones para introducir un espacio  de noticias (“Noticiario Documental”) de visionado obligatorio antes de cada película. Normalmente ensalzaban la figura del dictador, exhibiendo los mayores logros del régimen y sólo las noticias que convenía, previamente retocadas.

La educación aunaba todos estos elementos: por un lado, el simbolismo del régimen (saludo fascista, lemas,…) estaba en todos los lugares, todos los alumnos eran adoctrinados en la religión católica, y además, la enseñanza estaba mediatizada en sus contenidos (no había libertad de enseñanza).
Culturalmente en esta época se dará una gran pobreza intelectual debido al  exilio de gran parte de la intelectualidad española no afín al régimen, y al silenciamiento del resto. Una obra maestra que describe muy bien la sociedad del primer franquismo es “Tiempo de silencio”, de Luis Martín-Santos.

Franco representado como "cruzado"


3.    LA REPRESIÓN Y LA OPOSICIÓN POLÍTICA AL RÉGIMEN FRANQUISTA (1939-1959)

El régimen franquista contará con oposición desde sus inicios, puesto que se impone en parte de España por la fuerza, pero precisamente esa imposición forzosa debilitará a los opositores, tanto, que el franquismo pervivirá 40 años. La represión es tan fuerte, que la oposición está debilitada y descoordinada.

·                    La represión durante y tras la guerra será muy dura hasta los años 50. Las leyes que perseguían cualquier tipo de oposición eran tan duras que se calcula que hubo unas 30.000 ejecuciones. Así se dictaron la Ley de Responsabilidades Políticas (con efecto retroactivo; ¡se llega al despropósito de acusar de “rebelión” a los republicanos!) y la Ley de Depuración de Funcionarios en 1939 o la Ley de Represión de la Masonería y el Comunismo (1940).
Terminado el conflicto, las cárceles estaban llenas, y se improvisaron campos de concentración (se construyó el Valle de los Caídos con presos republicanos). Cerca de aquí, en Uclés, y también en Chinchilla y Ocaña estuvieron situadas dos tristemente conocidas prisiones franquistas. Las condiciones de las prisiones eran a menudo inhumanas, de ahí que Miguel Hernández falleciese de tuberculosis.

Penal de Chinchilla, suprimido por sus condiciones inhumanas

Los opositores al régimen en el exilio no tuvieron mejor suerte. Varios  republicanos que emigraron a Francia o Rusia fueron detenidos (tras la invasión alemana) por la Gestapo y entregados a las autoridades españolas: Azaña agonizaba cuando fue encontrado, y el presidente de la Generalitat Companys fue juzgado y ejecutado. Otros fueron mandados a campos de concentración como el de Mauthausen, en el que murieron 5000 de los 8000 españoles que fueron allí recluidos.
Algunos republicanos se unieron a la resistencia antifascista, llegando a formar parte de unidades militares, como la que ayudó a la liberación de París en 1944. Esperaban que los aliados tras la derrota nazi reinstauraran la democracia en España.

·                                 Otra forma de oposición fue la guerrilla o los maquis,
Composición: fueron guerrilleros a veces politizados, sobre todo comunistas y anarquistas, que luchaban contra el régimen en zonas agrestes de difícil acceso, pero aparte de excombatientes republicanos, también hubo ladrones, asaltantes, maleantes, gente que lo había perdido todo y “se echaba al monte”, siendo ésa su forma de vida. El régimen para desprestigiarlos, tachará de ladrones a estos guerrilleros porque los considerará un problema de orden público, de ahí que se emplease en su erradicación a la Guardia Civil (usar el ejército hubiera sido reconocer la resistencia política).
Acciones: normalmente protagonizaban robos para su autosubsistencia (aunque a veces recibían el apoyo forzoso o voluntario de los pueblos), pero también asaltos a los cuarteles de la Guardia Civil, asesinando a sus miembros, y sustrayendo armas y munición.
Áreas de actuación: sobre todo en las sierras del sur y Levante, Sistema Central, Montes de Toledo y la cornisa cantábrica.
Todas las zonas periféricas de Castilla-La Mancha tuvieron actividad guerrillera (como la zona Cuenca-Valencia-Teruel) donde destaca en Cuenca la zona de Santa Cruz de Moya (Landete), y su figura más destacada quizá sea el Manco de la Pesquera.
Quizá la acción más sobresaliente de resistencia antifascista fue la invasión del valle de Arán en octubre de 1944 por parte de miles de los combatientes republicanos en Francia que hemos citado antes, esperando la intervención de los aliados. El PCE auspició esta operación, que no pudo apenas coordinarse con el maquis. Fue rápidamente rechazada.
En los años 50 los maquis habían desaparecido, gracias tanto a la acción de las fuerzas del orden como a que ya se sabía que los aliados no actuarían contra Franco. De unos 10.000 componentes que se calcula que tuvo, 2000 fueron muertos por la Guardia Civil. Nunca fue una amenaza importante.

·                    Los monárquicos: los monárquicos apoyaron la causa nacional durante la guerra, y tras la victoria esperaban la restauración de la Monarquía, tanto los carlistas como los que apoyaban a don Juan de Borbón, hijo de Alfonso XIII. Sin embargo, el régimen de Franco no se encaminaba hacia esa opción y don Juan tendrá que buscar el apoyo de los aliados, principalmente Reino Unido. Hizo su reclamación al trono en el Manifiesto de Lausana (1945), que tuvo pocas repercusiones aparte de enemistarse con Franco.
Franco, ante esta amenaza, no tuvo más remedio que dictar otra de sus leyes fundamentales, la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado (1947), en la que designaba a España como una Monarquía sin rey, y a su muerte un Consejo de Regencia elegiría o bien a un rey, o bien a un regente. Si bien se cerraban las puertas del trono a don Juan, se abrían para su hijo don Juan Carlos, que vendrá a España en 1948 para ser educado aquí en los principios del Movimiento. Sin embargo, no será oficialmente nombrado sucesor de Franco hasta 1968.

Don Juan de Borbón, padre de Juan Carlos I

·                    El Gobierno republicano en el exilio: pese a la dispersión de la oposición en el exilio entre Méjico, Francia y Rusia, existió un gobierno presidido por José Giral, que buscó el apoyo de los aliados hasta el final de la II Guerra Mundial. Ante este frustrado intento, subsistió sin mucha relevancia hasta integrarse en el gobierno español con la transición democrática.

·                    Las huelgas y manifestaciones: la oposición social fue bastante silenciada por la represión, sin embargo, comenzó a renacer en los años 50, sobre todo tras el fracaso de la autarquía y buscaban protestar por las medidas económicas del gobierno.

Lo prometido es deuda: lo de que a nuestros políticos no
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